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Vivir y viajar en motorhome. 10 Aspectos de la vida en casa rodante que no puedes ignorar.

Actualizado: 22 de oct de 2020


¿Te gustaría vivir sin una ubicación fija? ¿Sueñas con mudarte a un motorhome o casa rodante? ¿Piensas que vivir en una caravana o camper puede ayudarte a ahorrar dinero? Antes de vender todas tus pertenencias y/o deshacerte de la renta o hipoteca para cumplir el sueño de vivir viajando, date unos minutos para reflexionar sobre estos 10 aspectos de la vida sobre ruedas que muy pocos mencionan y quizás no estés teniendo en cuenta.





1. La vida no se detendrá.


Vivir en un RV es muy diferente a vivir en una casa o depto tradicional, pero aunque te parezca contradictorio, en muchos aspectos, es muy similar. Todavía tendrás que hacer compras, cocinar, lavar la ropa, limpiar la casa, pagar tus impuestos, ser responsable con tus citas médicas, atender emergencias, hacer arreglos y/o algún tipo de mantenimiento de tu caravana, motorhome, casa rodante, etc.

Al estar en continuo movimiento, algunas de estas tareas, te llevarán más tiempo y serán mucho más difíciles y complejas de realizar. Ni hablar si tus hijos estudian o estás en una etapa de la vida en la que todavía tienes que trabajar para obtener ingresos y cubrir tus necesidades diarias. (Como es nuestro caso)


Vivir en una casa rodante tiempo completo, no se parece en nada a estar de vacaciones.

Aunque tu casa tenga ruedas y te de la oportunidad de viajar, debes tener en cuenta que este estilo de vida no es la mejor estrategia para relajarte o descansar.

Tus responsabilidades y/o tareas cotidianas te acompañaran y aunque te cueste creerlo, se amplificarán mucho más.


2. Tendrás menos espacio de lo que crees. Muchísimo menos.


La mayoría de los motorhomes, casas rodantes, campervans, trailers de remolque, etc. pueden parecer grandes, pero la realidad es que hasta los diseños con planos más amplios, son mucho mas pequeños que un mono ambiente típico de ciudad. Ten en cuenta que no es lo mismo viajar sólo o en pareja, que hacerlo en familia.


Para empezar tienes que ser consciente que no podrás llevar todo contigo (no sólo por el espacio, también por el peso) y el proceso de purga o eliminación de años de acumulación puede ser muy difícil.

Menos ropa, zapatos, accesorios, libros, películas, juegos de mesa, juguetes, electrodomésticos, herramientas, etc. ¿Qué harás con las cosas que tienen un valor sentimental en tu vida? Mira a tu alrededor, abre tu placard, tus gabinetes de cocina, revisa tu biblioteca, tu garage, tu patio, etc.


Antes de mudarte a un RV tendrás que tomar muchas decisiones y algunas de ellas serán muy difíciles.

Sin importar el tamaño de tu caravana, motorhome o casa rodante, tendrás que definir con objetividad las nuevas necesidades de tu familia y seleccionar muy bien las pocas cosas que llevarás.


3. Viajar todo el tiempo puede ser muy estresante y agotador.


Este estilo de vida es maravilloso, pero no puedes ignorar que a nivel físico y emocional puede ser muy estresante y agotador. Si eres una persona que tiende a postergar decisiones, si te cuesta organizar y planificar tu día, no puedo dejar de decirte que la vida nómada te pondrá de cabeza.


Quizás estes pensando, ¡ojala tuviera el problema de tener que decidir mi próximo destino! Te lo voy a explicar mejor: tener que buscar un lugar seguro para pasar la noche, estar a la merced del clima, tener que consultar mapas y elegir las rutas más convenientes, estar obligado a cambiar tus planes (por miles de razones que no puedes controlar) encontrar sitios económicos y contratar los campings para estadías más largas, tener que prestar atención a detalles que son esenciales y que antes no te preocupaban (agua, servicio sanitario, energía, conexión y señal de internet) lidiar con reparaciones de emergencia; sumado al cansancio de las excursiones, tu trabajo y estudio, puede resultarte extenuante y muy cansador. ¿Qué puedes hacer al respecto? Te lo cuento en el siguiente punto.


4. No podrás verlo todo. No te frustres ni te sientas culpable por ello.


No quiero desanimarte, sólo dejarte saber que esto es algo que vas a experimentar.

Mientras viajas y te mueves de un lado al otro, tendrás que estar dispuesto a renunciar a muchos paseos y actividades, ¡quizás más de las que te imaginas! Simplemente, dejar algunas experiencias para otra oportunidad.


Encontrar tu propio ritmo (y el de tu familia) es fundamental. El secreto reside en aprender a relajarse y avanzar sin frustrarte o sentir que te estás perdiendo todo... y eso, lleva su tiempo.

Quizás no puedas conocer la zona en la que estás como hubieses querido, quizás te toque recorrer grandes ciudades en un día, o ir a la playa que queda a unas pocas cuadras, solo una vez en la semana. ¡No te sientas culpable por no poder aprovechar al máximo lo que ofrece cada lugar! Piensa que con miles de limitaciones, todavía estás viviendo una aventura increíble e inolvidable que nadie te podrá quitar.


5. Tendrás que hacer muchos cambios y ajustes cada semana.


Estar estacionado en un camping con todos los servicios, no es igual que hacer boondocking, dry camping o camping libre. Moverte cada 15 días es diferente que hacerlo cada 4. Las condiciones de trabajo y estudio no serán siempre las mismas. Mantener rutinas básicas de socialización, alimentación, estudio, trabajo, higiene etc. puede complicarse y mucho. ¡Tendrás que estar dispuesto a ser muy flexible!


La vida nómade es toda una aventura que plantea desafíos únicos que posiblemente no se puedan comparar con nada de lo que has vivido.

Sin duda alguna, necesitarás ser creativo, y estar dispuesto a modificar hábitos y rutinas con mucha mas frecuencia de la que te imaginas.

6. Vas a cometer errores que quizás te cuesten un poco caros.


Desde el manejo de tus finanzas, los destinos que eliges y la temporada del año en que los visitas, el cuidado de tu alimentación, el manejo del estrés, el tiempo que estás en movimiento vs. el que estás estacionado, el uso y mantenimiento de tu RV, etc. son sólo algunos ejemplos de áreas en las que puedes equivocarte y mucho. No te preocupes... tómalo con calma.


Con cada error, se aprende algo nuevo.

Con el pasar de los meses y algunas vueltas, tu experiencia se irá ampliando y pronto podrás estar mejor posicionado y hasta ayudar a quienes están comenzando y/o sueñan con vivir algo así.


7. Puede que luches con sentimientos de desapego y soledad.


Puede que al viajar extrañes a tus amigos, a la familia, a tus compañeros de trabajo. Puede que extrañes tu rutina diaria, tu barrio, los ambientes en los que te movías y tu vida social.


Antes de mudarte a una autocaravana, trailer de remolque, casa rodante etc. tendrás que ser consciente que quizás no puedas estar presente en eventos importantes de la vida de tu seres queridos. Te estoy hablando de casamientos, nacimientos, cumpleaños, graduaciones, juntadas de fines de semana, etc. ¡Porque vivir en una casa sobre ruedas no significa que puedes estar todo el tiempo en cualquier lugar!


Esta vida nómada te enfrentará al proceso de desapego de una manera constante... y esto no tiene necesariamente que ver con vivir con menos cosas materiales.

Mientras avanzas en tu viaje y en el tiempo, te tocará asumir que algunas personas se irán para siempre, que tus intereses han cambiado y que algunos amigos, simplemente dejarán de serlo.


Desapego es asumir que hay cosas que no podrás recuperar. Esa puede ser tu tortura más grande o puede convertirse en una experiencia muy liberadora.

¡En el camino hacia tus sueños tendrás que hacer muchísimos sacrificios y quizás reinventarte y volver a empezar un montón de veces! Este estilo de vida te hará reflexionar mucho sobre estos temas.


8. Tener un presupuesto y calcular correctamente los costos es esencial.


Si no puedes controlar tus gastos en una casa de ladrillos, hacerlo en la ruta te costará aún más. Los precios varían bastante entre estado y estado y eso hace que todo sea mucho más difícil de anticipar. ¡Necesitarás estar atento!


Nuestra recomendación, es que comiences hoy mismo a plantear tus gastos fijos, que los organices en categorías y veas de dónde puedes recortar.


No asumas que vivir en un RV es automáticamente más económico, no siempre es así... puede serlo, por supuesto, porque el vivir viajando te puede dar mucha flexibilidad.

Por ejemplo, si un mes estás un poco más ajustado podrías moverte menos para ahorrar en gasolina, también, si tu motorhome o casa rodante lo permite, podrías extender tu experiencia de boondocking en zonas gratuitas, etc.


Tienes que saber que vivir viajando pondrá delante tuyo y de tu familia experiencias increíbles que quizás estén fuera de tu presupuesto y no puedas realizar. Saber decir no, cuando el dinero no alcanza es fundamental. Para poder hacerlo, tendrás que tener una idea clara de cuál es tu ingreso y cuáles son tus gastos básicos, lo que si o si no puedes negociar, y eso se logra con disciplina y tiempo.


Contar con un ahorro también es crítico para que tus finanzas se mantengan en orden y para que en una situación de emergencia no tengas que endeudarte y/o salir a pedir prestado para poder regresar o continuar.


9. Estarás con tu pareja/hijos 100% del tiempo.


Esto es algo que tienes que considerar. ¡Claro que adoras estar con tu cónyuge y tus hijos!

Pero ¿eres consciente de que la vida nómade requerirá que estés con tu pareja e hijos las 24 horas del día, toda la semana, los 365 días del año?


Una cosa es soñarlo... otra cosa es vivirlo.


Ya no tendrás a la abuela, a tu vecina de toda la vida, o a alguna tía cerca para que mire a tus hijos mientras tu haces algo más. No solo serás papá o mamá, ¡tendrás que prepararte para algunos roles más! Tus hijos (sin importar la edad) dependerán mucho más de ti. No te podrás escapar. Aunque estes estresado, preocupado, triste, nervioso, allí estarán. ¡Qué maravilloso verdad!

Noto que algunas parejas y/o familias no están acostumbradas a estar juntas. Los trabajos y actividades cotidianas los separan demasiado.


La vida de RV ejerce mucha presión en las relaciones.

Si decides vivir en un espacio pequeño y sobre ruedas, es importante que te lleves muy bien con todos los miembros de tu familia, que todos estén de acuerdo en trabajar como un equipo, que los vínculos sean fuertes... que haya un deseo de conexión profunda.


Porque vivir amontonados no es lo mismo que estar unidos.

Puedo decirte que en este año y medio de viaje hemos crecido muchísimo en este aspecto. Este estilo de vida nos ha ayudado a conocernos más, también a expresar nuestras necesidades con más naturalidad y lidiar rápidamente con los problemas, ya que ignorarlos o dejarlos pasar es prácticamente imposible.


10. Vas a conocer gente increíble en el camino. Aprovecha esta oportunidad.


El camino te presentará diferentes ambientes, culturas, estilos de vida, familias, etc. Cada relato y experiencia, te animará a seguir luchando, ser agradecido p